Como no podía ser de otra manera, la habitación de pequechurri está decorada con cosas recicladas y prestadas por mis amigas (M y P, me han puesto en casa!!! Gracias chicas!).
Churri pintó -a regañadientes- la habitación de blanco para que fuera más luminosa. A él le parecía sosa.
- "Una habitación infantil tiene que tener color", me decía.
- "Claro, y colores va a tener; blanco, gris y rosa", le contesté toda pita (cualquiera me llevaba la contraria...).
- "Pues queda bien...", reconoció después de ver que, efectivamente, la habitación tenía mucha más luz.
La decoración no tiene mucho misterio. La cuna blanca, que era de mi Cris, a la que le he puesto el famoso dosel de Ikea, y que le protegerá de bichos en verano.
Un silloncito donde le suelo dar la toma de las tantas de la noche y la zona de cambiador
Y un armario para su ropita (por cierto, la toalla que se ve colgada a la derecha, es la mía de cuando era bebé. Mi madre la guardaba y aunque está viejita, me hace mucha ilusión usarla ahora)
Todos tienen sus antes y después... Muy pronto en sus pantallas...






