sábado, 22 de octubre de 2011

El que no se consuela es porque no quiere

Un hazlo-tú-mismo (con tu mecanismo) estupendo para una otoñal tarde de domingo en familia es convertir un feo y viejo cuadro en un original y divertido (al menos para mí) cuadro con mensaje -que tan de moda parecen estar últimamente-. La idea me la he copiado de esta chica que también hace "de un de todo" [aunque el mío es algo diferente]




Necesitamos:

  • Un cuadro viejo(*)
  • Pegatinas de letras, o una hoja adhesiva donde podamos hacer nuestras letras [yo tengo una pegatina gigante, de esas que ponen en las vidrieras de los bancos para anunciar las promociones, que mi churri me trajo un día de... -no puedo contar más... que es alto secreto-]
  • Pintura en spray
  • Pintura de pizarra 
  • Tiza
  • Tijeras
  • Ganas de pasar un rato entretenido

Es muuuy fácil de hacer, por lo que es perfecto para involucrar a los más peques de la casa. Además de tenerlos entretenidos y fomentar su imaginación, van aprendiendo a reutilizar las cosas y de paso, podemos aprovechar y escribir un mensaje que queremos que ellos "capten", así como quien no quiere la cosa ("seré bueno y me portaré bien...") 

Seleccionamos el cuadro en cuestión y lo limpiamos bien, que estos cuadros viejos suelen tener "solera"


Las pegatinas de las letras se pueden comprar hechas o nos las fabricamos con papel adhesivo y una impresora (que es lo que yo hice). Las recortamos con cuidado y las pegamos sobre el cuadro (se pueden pegar al tún-tún o intentar que quede una composición algo armoniosa, eso ya va a gusto de cada uno)




Como ya tengo la frase centrada, le quito el marco y pinto la tabla con pintura en spray, antes de que seque, se despegan las letras con cuidado.






Ahora le toca el turno al marco. Cubrí con cinta de carrocero el ribete dorado, porque pensé que le quedaría bien, y el resto lo pinté con pintura de pizarra. Si váis a hacer una cosa pequeña no os recomiendo que la compréis porque se os quedará el bote entero (es que cunde que no veas). Si aún así la compráis, aseguraros de cerrar bien el bote al acabar para que pueda serviros para otras veces.




Una vez seca la pintura, lo adornamos con tiza. 




Al quitarle la cinta de carrocero, me llevé todo el dorado (debía ser pan de oro). Estuve dudando si dejarlo así, pero finalmente decidí pintar el ribete de blanco. Pero, como siempre, me tenía que pasar algo -esta vez no iba a ser la excepción- 



¡¡¡¡La base roja del pan de oro era imposible de cubrir con el esmalte al agua!!!! Peeeeero este "desaguisao" tiene fácil solución... una vez seco, se lija suavemente y se pinta con un esmalte sintético (de los que necesitan aguarrás, para que nos entendamos) y asunto solucionado.






(*) Si no tienes un cuadro feo, tienes clarísimo que no vas a pisar el rastro para conseguir uno y mucho menos rescatar uno de la basura y vives en Zaragoza, puedes pasarte a partir del viernes 28 por el Rastrillo de Aragón que organiza cada año la Fundación Federico Ozanam en la sala multiusos de auditorio y seguro que encuentras alguno. Y si no encuentras nada, te das una vuelta para ver el ambiente -incluso si vas pensando... "uffff, cuánto zarrio!- y te tomas una cervecita en el bar y así colaboras con la fundación (La entrada es libre)






Pasar de horroroso a feo ya es mucho... 
El que no se consuela es porque no quiere
{Neste mundo, o que não se consola é porque não quer}

viernes, 21 de octubre de 2011

Mi nueva adquisición

Estos dos apliques, que me cautivaron nada mas verlos. Son como dos broches gigantes de bisutería.


Están en perfectísimo estado, sólo había que limpiarlos para que recuperaran su esplendor. Mirad como cambian.


Y aquí ya los tenemos preparados y listos para colocar... ¿Dónde? Ni idea ¿Cuándo? Ni idea... pero ya se me ocurrirá algo!



martes, 18 de octubre de 2011

La lámpara -2ª parte-

Nos habíamos quedado aquí....


Regocijándome en lo bien que me estaba quedando.... Sólo me quedaba echarle laca en spray para que se quedara bien brillante, como si fuera de porcelana... Y eso hice, echarle laca zapón... quedó fenomenal... pero al día siguiente me pareció que no la veía tan brillante como la que me sirvió de inspiración.

"Habrá que echarle más laca -pensé- pero... qué pereza coger el coche sólo para eso! -volví a pensar- si total, ayer en el chino me pareció que había un spray para dar brillo -aquí incluso me rascaba la cabeza mientras pensaba- venga... cojo uno, que me queda de camino y así la acabo hoy -terminé de pensar... aunque más me hubiera valido no pensar tanto-"

Dicho y hecho... Le doy el spray; queda brillante, brillante y me voy a otra cosa mariposa mientras se seca....

Vuelvo y.... HORROR!!!!!!! No puede ser, no puede ser, no puede ser.... ES!!!!! En la parte de abajo le han salido unas burbujas, como si la hubiera rociado con quitapinturas. Mecagüenlaleche!!!! Y ahora qué hago? {tenía una foto de esto... pero no la encuentro!!!}

Intento apañarlo como puedo, voy a comprar pintura, pero no queda de la que usé (pues si que....) así que, para el apaño, compro una de los chinos. Súper cagada (perdón por la poca finura). El desastre cada vez es mayor.


Pero no..... en lugar de quitar todo y volver a empezar, me empecino en arreglarlo, cuanto más lo intentaba, más la fastidiaba, que me quedaban hasta churretones de pintura... (qué desastre! la de horas que estuve... pa ná!). Me meto en google a ver si encuentro a alguien que le haya pasado lo mismo (mal de muchos, consuelo de tontos). Finalmente doy con un pintor de tablas de skate (que pena que no me quedé con su enlace) que dice que la pintura en spray hay que comprarla buena si vas a dar varias capas, porque a la cuarta capa acaban saliendo burbujas (y con la mala, antes). Esto es como cuando sales de juerga y dices "el último chupito ma matao...", lo mismo. Me pasé de capas -que no de copas-... pero la última fue la que me mató la lámpara.

Al final, la terminé -o la dí por terminada- a lo "mecagüendiez", de lejos da el pego... pero de cerca... está de pena. Y para ver si se me pasaba el disgusto, me puse a forrar la tulipa.


Primero le quité las zarandajas viejas esas que llevaba pegadas pero casi se me desintegra, así que decidí ponerle mi querida cinta de seda negra para fijarla.






Para pegar la tela utilicé Alkyl (que en la etiqueta debería poner... "lo pega todo, menos la hermosura -que de todos es sabido que no se pega con nada-"). Lo eché con un pincel por toda la pantalla menos por los bordes negros y fui pegando la tela alrededor, fijándome en que quedara bien estirada y cuando llegué al final, dejé un dedo para el hacer el remate y corté. Se deja como un centímetro de tela, que se dobla, para que no se deshilache y ahora sí, se pone pegamento por la parte negra y se remata.



Quería ponerle unas cintas en los cantos de terciopelo rosa fuerte, pero he ido a dos mercerías y no tienen (con la de cintas y cosas que había en las mercerías cuando yo era pequeña...) así que de momento, así se queda...



Pero lo mejor, lo mejor de todo es que.... NO FUNCIONA!!!!, jajajajaja!!!!!!!!! Le cambié el casquillo, pero debí -también- hacerlo mal, así que un día de estos, la llevaré a que me la arreglen porque, aunque parezca mentira, le he cogido cariño {algún día, con paciencia y ganas, volveré a pintarla bien}


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